Completamos nuestro entorno de investigación
La
digitalización de la información y las comunicaciones hace
tambalear de alguna manera muchos de los fundamentos sobre los que
hasta hace no tanto tiempo construían los cimientos de toda
investigación: Estar actualizado sobre el desarrollo de las
tecnologías digitales, anotar reflexiones, construir ideas a partir
de piezas sueltas, exponer el proceso ante otros investigadores,
gestionar la propia producción, evaluar la producción ajena,
establecer redes de colaboración... etc., todo ello toma un
significado distinto al verse combinado con las Tecnologías de la
Información y la Comunicación.
Es
por ello que el PLE (entorno personal de aprendizaje), toma una
importancia relevante para el investigador. El PLE del investigador
es aquel entramado que cada investigador crea en la red,
materializado en las herramientas que utiliza para crear su propio
entorno de aprendizaje.
Conforme
nos acercamos a la visión de las personas como aprendices
emancipados que asumen el protagonismo y control de su propio
aprendizaje, es cada vez más complejo explicar cuáles son los
rasgos clave de esa forma de entender la educación. Y ese es el
núcleo central del enfoque PLE. Hablar de PLEs es entender la idea,
común a numerosos enfoques, de que vivimos en una sociedad compleja
y cambiante, que el objetivo de la educación es, sobre todo, formar
personas capaces de aprender por sí mismas usando los medios y
recursos a su alcance.
Por
lo tanto, en el caso de los y las investigadoras, el PLE es
elconjunto de herramientas, fuentes de información, conexiones y
actividades que utiliza de forma asidua. Considero que el PLE aporta
un marco de reflexión sobre el valor de sistematizar y promover la
construcción de conocimiento en función de las necesidades e
intereses personales.
Además,
los PLEs ofrecen nuevos espacios en los que desarrollar y poner en
práctica los conocimientos y habilidades adquiridas en contextos
reales de comunicación, es decir, en interacción con otras
personas. La amplia variedad de herramientas de comunicación que nos
ofrece la red para reelaborar el conocimiento, individual o
colaborativamente, puede contribuir a potenciar de formas diversas la
auto-regulación del aprendizaje y en consecuencia de la
investigación.
Aquí
tenéis mi PLE:
Para
construir mi PLE he tomado como referencia los tres apartados que
Castañeda y Adell (2013) describen en su libro.
Es decir, he construido mi PLE entorno a los tres ejes que proponen:
busqueda-lectura, almaceno-modifico, comparto.
Debo
reconocer que en las últimas semanas he conocido nuevas herramientas
que de facto componen mi PLE, pero si que soy consciente de que
todavía debo trabajar mucho con ellas para sistematizarlas en mi
futuro como investigadora. Por ello,
con el objetivo de analizar mis debilidades, fortalezas, amenazas y
oportunidades que
tiene mi PLE en relación a la investigación, he elaborado un DAFO.
https://www.genial.ly/59ed93190b9c2210b4aa871a/dafo
Por último, añadir que me he dado cuenta de la importancia de ir actualizando mi PLE regularmente, no sólo con el fin de adecuarme a los nuevos tiempos, sino que teniendo en cuenta las posibilidades que me ofrece, será algo muy presente de por vida.
Bibliografía
utilizada:
Adell,
J., & Castañeda, L. (2013). El ecosistema pedagógico de los
PLE. In L. Catañeda & J. Adell (Eds.), Entornos
personales de aprendizaje: claves para el ecosistema educativo en red
(29–51). Alcoy: Marfil.





